LLEGÓ EL CALOR…

julio 14, 2008

Hay pequeños y grandes placeres que disfruto todo el año. Pero en verano hay algunos que me apetecen mucho más. Dos de mis favoritos son la lectura y el sexo, aunque no necesariamente en ese orden. Leer y disfrutar de una buena historia tumbada en la playa o en la piscina mientras dejas que el sol y el agua te acaricien. O acariciar y ser acariciada por un ser humano en lugar de por los elementos. Son cosas que con la llegada del calor,  el tiempo libre, la ropa ligerita y los ambientes acuáticos, no puedo apartar de mi cabeza. ¿Será grave, doctor?